

RECHAZO A LOS JUDÍOS
Los nazis definían a los judíos como una “raza”. Los nazis, quienes consideraban que la religión judía era irrelevante, atribuyeron una amplia variedad de estereotipos negativos sobre los judíos. Asimismo, atribuyeron el comportamiento “judío” a una herencia inalterable, determinada biológicamente, que impulsaba a la “raza judía”, al igual que otras razas, a luchar por la supervivencia por medio de la expansión y a expensas de otras razas.
El concepto ideológico de raza de los nazis, si bien clasificaba a los judíos como el “enemigo” prioritario, también señalaba a otros grupos para la persecución, el encarcelamiento y la aniquilación. Esos grupos comprendían a romaníes (gitanos), discapacitados, polacos, prisioneros de guerra soviéticos y afroalemanes. Los nazis también identificaron como enemigos y como un riesgo para la seguridad a los disidentes políticos, testigos de Jehová, homosexuales y presuntos antisociales, ya sea porque se oponían conscientemente al régimen nazi o porque algún aspecto de su comportamiento no se ajustaba a las percepciones nazis de las normas sociales. Buscaban eliminar a los inconformistas nacionales y a las llamadas amenazas raciales a través de una purga perpetua de la sociedad alemana.
IDEOLOGÍA RACIAL NAZI

ADOLF HITLER
ANTISEMITISMO
El antisemitismo, en sentido amplio del término, hace referencia a la hostilidad hacia los judíos basada en una combinación de prejuicios de tipo religioso, racial, cultural y étnico. En sentido restringido, el antisemitismo se refiere a la hostilidad hacia los judíos, definidos como una raza no como un grupo religioso, concepción moderna que habría surgido a mediados del siglo XIX como una derivación del racismo y del nacionalismo, diferenciándose así del "antisemitismo religioso" anterior que algunos historiadores prefieren llamar antijudaísmo y cuya expresión más desarrollada sería el antijudaísmo cristiano.
Hitler y el partido nazi señalaron a sus enemigos raciales en términos claros e inequívocos. Para Hitler y los nazis, los judíos representaban un enemigo prioritario, tanto dentro como fuera de Alemania.
El Holocausto, la persecución y el asesinato auspiciado por el Estado de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores entre 1933 y 1945, es el ejemplo de antisemitismo más extremo de la historia

